Centenares de personas infectadas por la covid-19 siguen con síntomas de
la fase aguda del virus durante más de dos meses
ISABEL VALDÉS
Nieves Cámara, paciente de covid-19 con síntomas desde
hace más de dos meses. ÁLVARO GARCÍA
Madrid – El viernes 13 de marzo, llegó un mensaje de WhatsApp al móvil
de Nieves Cámara, era un compañero de trabajo, la avisaba de que no iría a
trabajar porque estaba con fiebre y tos. La pandemia empezaba a asomar y, dice
esta madrileña de 43 años, “ya estaba la mosca detrás de la oreja”. A las pocas
horas, su empresa mandó a la plantilla a casa y ese mismo día empezaron su
aislamiento. Para ella, y aunque aún no lo sabía, también se había puesto en
marcha el marcador de una cuarentena que duró diez semanas y una catarata de
dolencias provocadas por el coronavirus que todavía, 100 días después, no han
desaparecido.
“Ese lunes comenzó a dolerme mucho la cabeza, el martes llegó la tos y
me puse el termómetro, marcó 37,2. El miércoles llamé al teléfono habilitado
por la Comunidad de Madrid y entonces me pusieron en seguimiento domiciliario.
Y aquí sigo, con mis dolencias que no se terminan de ir”, dice al teléfono con
una voz que se va volviendo cada vez más ronca según pasan los minutos.
Su periplo entre su centro de salud y las Urgencias de dos hospitales ha
sido largo: le diagnosticaron una neumonía bilateral el 5 de abril que pasó en
casa, a las siete semanas seguían la febrícula y la tos y dio positivo en la
PCR, le subió el dímero D —un derivado de la degradación de la fibrina, una
proteína que conforma una red que es la que hace que se produzca el coágulo y
que hay que romper para poder disolverlo (el proceso de fibrinólisis); los niveles
elevados de dímero D indican que existe un problema en la coagulación— y, en la
décima semana, el resultado de la nueva PCR fue negativo.
No es la única, cientos de enfermos por este virus continúan con
síntomas propios de la fase aguda de la enfermedad tras haber pasado más de dos
meses desde que se infectaron —como la tos, la febrícula o la fiebre o la
pérdida del olfato y el gusto o los problemas respiratorios— y otros no tan
habituales que han ido manifestándose a lo largo de las semanas: hormigueos en
distintas partes del cuerpo, hematomas que aparecen y desaparecen, mucosidad,
pérdida de concentración, disfonía, llagas…
Síntomas inespecíficos y PCR negativas: así sortea el coronavirus los
sistemas de vigilancia
Además, cuentan, puede tratarse de pacientes con PCR ya negativa, otros
aún positiva; también los hay con positivo en anticuerpos (IgM o IgG), algunos
con resultados negativos en todas las pruebas a pesar de tener signos
compatibles con la enfermedad… “Es una locura”, dice Cámara.
Protocolos y atención
Muchos de estos pacientes han comenzado a organizarse en cuatro
comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Andalucía y el País Vasco. Y a nivel
nacional se está formando una asociación, Covid Persistente, que ha lanzado una
campaña en Change.org —“para que el Ministerio de Sanidad y las consejerías de
Sanidad de las diferentes comunidades autónomas pongan en marcha un plan específico
para pacientes con coronavirus persistentes”—. En Madrid, la autonomía más
afectada por la pandemia, residen muchos de ellos. El viernes, la comunidad
registraba ya 73.115 positivos acumulados, tenía hospitalizados a 221
infectados —72 de ellos en UCI— y alcanzaba los 15.104 fallecidos.
Una de las organizadoras del grupo de la región es Beatriz Fernández
(Madrid, 1979), de baja por covid hasta hace dos semanas. Ahora que su prueba
ha dado negativo tiene una baja común, a pesar de seguir con “un festival de
síntomas”. Eso, arguye, “es en parte culpa del protocolo que se sigue desde el
sistema sanitario: ninguno”. Esta es una de las claves del manifiesto que han
redactado. Piden que haya una instrucción unificada que los reconozca como
enfermos por el virus y la atención sanitaria necesaria para averiguar qué les
ocurre.
Si los anticuerpos se producen en baja concentración es posible que no
se detecten y se tarde más en eliminar la infección.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *